fué un partido raro, gol del ruso Karpin que suena en la madera, la cara de circunstancias que se te queda, encima viéndo en directo sentado en la grada de San Mamés. Son de esos partidos espesos, casi sin apenas fútbol, pero.... atención empatamos si y casi sólo sacar de centro metemos el segundo bakalao, cuando todos preguntábamos quien había metido el gol del empate, el marcador ya iba 2-1, y encima sólo sacar el Celta el árbitro pita final del partido.
no fué un partido memorable, salvo que creo que el Athletic nunca ha metido dos goles en el mismo minuto. La celebración os podéis imaginar, el sol nos pilló todavía de poteo....