|
|
Regístrate GRATIS en la web de aficionados del Athletic de Bilbao.
|
|
Guillermo "Bala Roja" Gorostiza
El Primer Gran Extremo del Athletic Club de Bilbao
1909 - 1966
Santurtzi, Bizkaia
Nació el 15 de febrero de 1909 en Santurtzi. Desde muy joven tuvo que dejar los estudios y ponerse a trabajar. Su amor por el fútbol siempre fue muy grande, paso por varios equipos Vascos hasta su llegada en 1927 al Arenas de Getxo. Posteriormente se marchó a Buenos Aires para buscarse un futuro mejor pero no se adaptó a la vida en Argentina y regresó a España. A su regreso se marcha al Racing de Ferrol para hacer el servicio militar y luego es contratado por el Inferiños, conjunto en el que en su primer partido deslumbra a todos y le marca un gol al por entonces meta del Espanyol, el legendario Ricardo Zamora y así iniciaría su ascenso a la fama.
Rapidamente Guillermo se convierte en una de las piezas más codiciadas del fútbol y tanto el Real Madrid, como Arenas de Getxo y Athletic de Bilbao se rifan al futbolista de Santurtzi. Finalmente y gracias a a la decisiva intervención de Ramón Lafuente, jugador y amigo suyo, Gorostiza recala en las filas del Athletic. San Mamés tenía una banda, noventa metros de terreno fronterizo entre el caos o la gloria, esperando para él.
Su fichaje por el Athlétic se produjo a comienzos de la temporada 1929-1930, una campaña en la que debuta y en la que rinde a un excepcional nivel, no en vano Gorostiza ayuda a conquistar Liga y Copa, se erige como máximo goleador de la competición con 19 tantos y debuta con la Selección Española. En las filas del conjunto bilbaíno conquistó 4 ligas, en las campañas 1929-1930, 1930-1931, 1933-1934 y 1935-1936 y 4 Copas del Rey en 1930, 1931, 1932 y 1933. Siendo considerado uno de los mejores jugadores de la historia del club.
La "Bala Roja" impartió su magisterio en cada partido, además de su innegable trabajo y pundonor se convirtió en uno de los primeros extremos en correr la banda y buscar el remate a gol o el centro a su compañero mejor colocado. Se dice que la hierba de la banda zurda de San Mamés, a su paso, no sabía si era Goros o el viento la que pasaba por encima de ella como una auténtica exhalación.
Gorostiza fue el primer gran extremo del fútbol vasco, y más de medio siglo después, el mejor. Corriendo la banda siempre han existido dos tipos de hombres, los creyentes (Garrincha) que confían en el regate y los ateos (Gorostiza) que, simplemente, corren, con una línea que marca la nada a un lado. Gorostiza recortaba ya en el linde del campo, no por temor de Dios sino por que no temía a los hombres que se le enfrentaba. Iba dejando detrás a quienes le cubrían según decían en San Mamés, atravesándolos como la espada de un arcángel invisible. Que es mucho más bonito que decir que los pasaba por encima.
Con la Selección Española debutó el 6 de Junio de 1930 en Praga en un Checoslovaquia 2-0 España y jugó su último partido como internacional el 28 de Diciembre de 1941 en Valencia en un España 3-2 Suiza. Además disputó el Mundial de 1934. Rindió a gran nivel durante 8 años en el Athletic y fue "Pichichi" en las temporadas 1929-1930 con 19 goles y en la temporada 1931-1932 con 12 goles.
Después de la temporada de 1936, Gorostiza fue uno de los primeros jugadores Vascos que formaron parte de la Euskal Selekzioa. Concepto creado por el Lehendakarí Aguirre para conseguir apoyos para Euskal Herria durante la "Guerra Cívil". Muchos de los jugadores Vascos (Blasco e Iraragorri, etc.) después de hacer gira por Europa y América decidieron no volver a Euskadi ya que serían rechazados por el regimen de Franco. Pero Gorostiza no se quisó exiliar, un punto a su favor fue el haber jugado para la Selección Española antes de la Guerra y...
¡el regresaba a su tierra!
Al volver a Gorostiza reinsertado tras la guerra no lo quisieron en el botxo, solo jugó la temporada 1939-1940 en la que fue el "tutor" del cachorro Gainza. El Athletic lo vende al Valencia por 50.000 pesetas, por lo que "Bala Roja" salía por la puerta de atrás, situación triste para un gran mito como él. En el Valencia conquista un título de Copa y dos de Liga donde sigue demostrando su gran calidad, a pesar su vida trasnochadora.
Tras su triunfal paso por Valencia, jugó para el Barakaldo, Logroñes y el Trubia donde finalmente se retira en 1951, a la edad de 42 años. Al terminar de jugar, quizó ser entrenador pero fracaso. Valencia y Athlétic le tributaron un merecidísimo homenaje en el estadio de Mestalla, en el que ambos equipos rindieron tributo a la pura esencia del extremo, maestro e ídolo de jugadores como Gainza y Gento. Su vida tan ajetriada le pasó factura y Gorostiza moría en 1966 a los 57 años.
En San Mamés dicen que a veces hay rachas de viento que peina la banda y parece que la está corriendo Gorostiza.
ES UN VIENTO QUE PASA, PERO NO SE OYE.
A Gorostiza le llamaban "Bala Roja" por su endiablada rapidez, 1930.
Cuando llegó Gorostiza al Athletic signífico una verdadera revolución de juego para la posición de extremo e hizo alucinar a San Mamés.
Foto del Athletic antes de la Guerra Cívil, 1934.
Foto que muestra al Athletic y Bilbao Athletic en 1939. El equipo estaba en plena renovación y se pueden ver a Gainza, Panizo, Bertol con históricos como Gorostiza y Unamuno.
Poster promocional del homenaje a Gorostiza.