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[redirect]LA TRANSICION 1986-1992.[/redirect]
Superada la 1ª mitad de los 80, llega una de las etapas más discretas del Athletic. Tras la resaca de los títulos, el club bilbaíno apuesta por la renovacion de su plantilla. Sin embargo ésta fase de transición introduce al club en una travesía jalonada de pobres resultados.
Una vez superada la fructífera erapa de Javier Clemente, el Athletic se apresta a cubrir 6 años de penuria tanta futbolística como de resultados.
Las temporadas de primeros de los 80 habían puesto el listón muy alto a los sucesores de un equipo que ha hecho historia. Pero contínua la sucesión de entrenadores en ésta época hace deducir que algo no funciona en el Athletic. Además un elevado número de jugadores pasa por la plantilla con más pena que gloria. Los fichajes tampoco resultan productivos.
La controvertida salida de Clemente deja vacante el banquillo. Después del fugaz paso de Iñaki Saez, que finaliza la campaña, la figura elegida para tomas las riendas del Athletic es el legendario Jose Angel IRIBAR.

Siempre dedicado a la cantera y a la formacion de los porteros, Iribar, el rojiblanco más internacional, dispuso de la oportunidad de entrenar al primer equipo.
Antes de inciarse la liga, uno de los leones más queridos por la afición, Dani, recibe el homenaje a su larga y extraordinaria trayectoria en el club con un partido ante un combinado de jugadores nacionales.
Los prelegómenos de la Liga 86-87 habían deparado el fichaje del meta titular Andoni ZUbizarreta por el Barsa. A cambio, el Athletic recibe 150 mill. de pesetas y a Bixente Biurrun. Iribar, con una ilusión tremenda ante éste nuevo reto y despues de haber hecho subcampeón de Segunda al Bilbao Athletic, tiene que desarrollar su labor con una serie de contrariedades. a la marcha de Zubi, se añade, un día antes del nombramiento de Iribar, la inesperada baja de Julio SAlinas. El delantero criado en Lezama se aprovecha de la abolicion del derecho de retención para fichar por el Atletico de Madrid.
Las dudas fueron una constante en el bamquillo del Athletic durante gran parte de la temporada 86-87.
Además, la llegada progresiva de jóvenes valores significa una arriesgado apuesta que produce unos efectos diferentes a los previstos.
EL nuevo ciclo de jugadores de la primera plantilla está formado por Ferreiraa, Joseba Agirre, Pizo Gómez, Sarriugarte, y Txirri, a los que se une el cedido Andrinúa.
En su 1ª campaña en el primer equipo, Félix Sarriugarte consiguió 7 goles en la Liga.
El Athletic completa una liga mediocre, al concluir la temporada con tres negativos en el puesto decimotercero, una clasificación que le obliga a disputar el play-off de descenso. Los rojiblancos sólo han regalado a su afición un sonoro triunfo en madrid: el prtido más recordado de la etapa de Iribar como entrenador.
El 16 de noviembre de 1986, el Athletic acude al Santiago Bernabeu para enfrentarse a un club que ya imponía el famoso "miedo escénico". Tras adelantarse el Real Madrid por 2-0 en el marcador, el Athletic reacciona y, cuando nadie lo espera, es un segundo tiempo primoroso, remonta para establecer el espectacular 2-4. Sólo una jornada más tarde, Javier Clemente retorna a San Mamés como técnico del Español. El Athletic se impone por 2-1 y uno de los goles lo marca, precisamente, Manolo Sarabia. Con ésta victoria, se alcanza el techo rojiblanco al llegar hasta el tercer puesto. Sin embargo, las lesiones de quienes habían sido campeones de Liga y Copa influyen en una plantilla apañada que acentúa su declive. De los lesionados, el que llevó la peor parte fué Miguel de Andrés. Iribar se ve obligado a precipitar una renovación descompesada.
El aficionado rojiblanco, hasta en los momentos grises,siempre se ha caracterizado por su fidekidad al club.
El Athletic firma en la 2ª vuelta un balance de 10 partidos sin conocer el triunfo, que le conduce a incluirse en el play.off de descenso junto a los equipos más flojos de Primera. Iribar agota sus opciones para continuar en el cargo cuando el Athletic cae eliminado en semifinales de Copa frente a la Real Sociedad.
En las competiciones europeas, el Athletic es apeado por el Beveren, despues de haber dejado en la cuenta en primera ronda al Magdeburgo.
El presidente rojiblanco, Pedro Aurtenetxe, precisa de un técnico contrastado para reconducir al Athletic hacia una situación con mejores resultados. La búsqueda acaba el 19 de Junio de 1987, con el fichaje del prestigioso entrenador Howard Kendall. El británico llega a Bilbao con la misión de relanzar las prestaciones de un equipo inesperto. Los pesos pesados continúan su éxodo del club y así, la marcha de Santi Urkiaga, Luis de la Fuente y Andoni Goikoetxea rebaja la experiencia de la plantilla. Como contrapartida, a cambio del bravo central de Alosótegui,-traspasado al Atletico de Madrid-, el Athletic ingresa 80 mill. en sus arcas e incluye a Uralde en su nómina de jugadores.
Kendall contó con una plantilla mezcla de juventud y veteranía que se abonó al cuarto puesto casi toda la temporada.
Además, suben del filial Rafa Alkorta, Kike Ayúcar, Roberto Martínez e Iñigo Lizarralde. Kendall intentaría después repescar a Julio Salinas, pero las negociaciones no fructificaron.
El Bevern belga eliminó al Athletic por 4-3 en la UEFA 86-87.
El juego mejora con respecto a la campaña anterior. El Athletic abandona su irregular rendimiento. Howard Kendall construye un colectivo capaz de encer al Barsa en los 2 partidos y de golear al Atletico de Madrid en San Mamés.
Kendall se esforzó por devolver al Athletic a los lugares punteros d la tabla.
Las goleadas encajadas en el Santiago Bernabéu (5-0) y en San MAmés ante la Real (1-4) fueeron los episodios más grises de una meritoria campaña. Sin embargo, el Athletic se vengó de su vecino con una victoria mínima en Atocha.
Los discípulos de Kendall logran clasificarse para la Copa de la UEFA, al situarse en un meritorio cuarto lugar tras concluir la liga con 8 positivos. Uralde, con 15 dianas, es el máximo realizador del equipo en su 1ª temporada de rojiblanco. En la Copa del Rey, el Athletic sucunbe en la tanda de penaltis contra el Castilla, filial del Real Madrid.
Peio Uralde fué durante 3 años consecutivos el mejor artillero rojiblanco.
Con la inauguracion de Ibaigane y el homenaje a Sarabia como prólogo, se inicia un nuevo año de Kendall como guía de la nave rojiblanca. El entrenador británico, junto a su fiel escudero Txetxu Rojo, encara la temporada 88-89 con un único e inesperado refuerzo: el ex-jugador del Sestao y defensa del Murcia, MAnu Nuñez. El Athletic trata así de dotar la experiencia al bloque de jóvenes, pero la política de fichajes no resulta.
A la ausencia de refuerzos importantes se junta una inoportuna racha de lesiones que influye en el rendimiento del equipo.
Kendall y Txetxu Rojo formaron um tandem muy compenetrado en la labor técnica.
Tras un buen inicio de campeonato, 9 puntos sobre 10 posibles, el conjunto empieza a tambalearse y encadena 9 jornadas sin ganar. Una racha impropia para un club que pretende repetir clasificación europea.
Ese año, el Athletic se mide en la competición europea al AEK de Atenas y a la Juventus de Turín. Ante los griegos, que son eliminados, el Athletic padece las primeras bajas en la plantilla debido a la dureza helena. En la 2ª ronda, el Athletic se empareja a la potente Juventus, que cuenta con Michael Laudrup en sus filas. Los italianos sentencian en la ida con un rotundo 5-1, en un partido en el que Kendall realiza unas declaraciones previas en las que plantea su posible marcha al Newcastle. En San Mames, el Athletic vence por 3-2, y es apeado por una de sus bestias negras. La venganza de la final de 1977 quedó en intento.
El despertar en la Liga, en la 2ª vuelta, coincide con la recuperación de los afectados por las lesiones. A pesar de cocluir con 4 positivos en el 7º puesto, despues de ganar los 4 últimos partidos de Liga, al club bilbaíno se le escapa el tren de Europa.
Una formacion de ésta temporada en la q aparece Manu Nuñez, el asombroso fichaje hecho por Kendall.
La Copa tampoko depara alegrías, ya que el Athletic sucumbe en octavos contra el Valladolid. Aunque los objetivos marcados no se alcanzan, la Directiva rojiblanca propone 2 años más de contrato a Howrd Kandall, que desoye ofertas suculentas de su país.
Kendall inicia su tercera campaña al frente del club con la idea de levantar los ánimos de la desilusionada familia rojiblanka. Aquelllos que auden a San Mames procuran levantar la moral del equipo con su apoyo.
A diferencia de la temporada anterior, el equipo sí dispone de refuerzos para la Liga 89-90. El más sonado, sin lugar a dudas, es el fichaje de Lorenzo Juarros, Loren, que llega procedente de la Real Sociedad, por la astronómica cifra de 300 millones.
El equipo se sumerge en una trayectoria vulgar. El Athletic cae en campos teóricamente asequibles, hasta que una nueva goleada en el Bernabeu (4-0) desemboca en el cese de Howard Kendall, sustituido por su ayudante, Txetxu Rojo. El recién renobado técnico inglés, completamente adptado a la vida bilbaína, fué incapaz de evitar las lágrimas el día de su adiós.
LA TRANSICION
EL TXOPO AL BANQUILLO
La campaña siguiente fue la que ya marcó de una forma más descarada la cuesta abajo del Athletic. La marcha de Clemente, tras la guerra con Sarabia, significó que la era Clemente había terminado. Como siempre ha sucedido cuando había de abordarse una transición, los triunfos escasearían en posteriores temporadas y la que llegaría, la 1986-87, sería especialmente aciaga, pese al empeño de José Ángel Iríbar en el banquillo.
La campaña, como preludio de lo que pasaría después, se iniciaría con un importante handicap que en parte estaba previsto: en una operación relámpago, Andoni Zubizarreta pasaba al Barcelona a cambio de Vicente Biurrun, fichado del Osasuna, y 150 millones de pesetas. Pero la marcha de Julio Salinas no estaba prevista. La AFE había logrado la degoración del tan denostado por los futbolistas y aprovechado por los clubes derecho de retención, que en la práctica era unas de las escasas posibilidades de clubes como el Athletic de conservar sus figuras de la cantera. Los presidentes de los clubes firmaron un "pacto de caballeros" para no aprovecharse de la nueva situación pero Vicente Calderón, el del Atlético de Madrid, fue el primero en incumplirlo y se llevo al ariete ofreciéndole, claro, más dinero que los 34 de su renovación.
El relevo generacional llevo a la plantilla a Sarriugarte, Elguezabal, Patxi Ferreira, Txirri, Joseba Aguirre, Pizo Gómez, Oskar Vivanko y Andrinúa. Pero las lesiones hizo que muchos de los veteranos se quedaran en la cuneta sin aportar su experiencia, lo que hizo quedar en sexto puesto en la liga...pero empezando a contar por la cola.
Debió jugar el "play-off" de descenso y, pesé a que no peligró nunca la categoría, no pudo ser considerado de otro modo que como fracaso. Iríbar estaba en la cuerda floja y cayó cuando la real ganó en San Mamés por 0-1 en semifinales de copa y eliminó al Athletic. De tan triste temporada sólo merecen nombrarse dos partidos: un triunfo de 2-4 en el Bernabéu ante el Real Madrid, luego campeón, y la victoria por 2-1 sobre el Español de Clemente... con un gol de Sarabia y otro en jugada suya.
OTRO "MISTER" EN SAN MAMES
Vuelto Iríbar a Lezama, Aurtenetxe decide contratar a un entrenador de prestigio y se vuelve de nuevo la mirada a Inglaterra: Howard Kendall, el mejor técnico británico, pasa al banquillo rojiblanco, en el que ya no están Urkiaga, De la Fuente y Goikoetxea. Aurtenetxe, además inauguró otro estilo de "operación retorno" y fichó a Pello Uralde. Con él llegaron Alkorta, Roberto Martínez y Lizarralde. Kendall quería que se repescara a Julio Salinas, pero cuando las negociaciones con el Atlético de Madrid iban por buen camino, el Barcelona se inmiscuyó y se llevó al jugador.
Con todo, Kendall hizo buena labor con los mimbres de los que disponía y el Athletic volvió a Europa con el cuarto puesto alcanzado a finales de la campaña 1987-88. Se comenzó a desarrollar un juego más técnico que en los últimos años y Génar Andrinúa gana su plaza de internacional en la Eurocopa-88 como "espaldarazo" a la nueva generación.
Coincidiendo con ella llega la despedida de Manu Sarabia, que, a instancias de Kendall, vería como su contrato no se renovaba y se iba al Logroñes. Su puesto se cubría con las incorporaciones de Lakabeg, Joseba Aguirre y Garitano. Los dos últimos, sin embargo, se lesionaron gravemente ante el AEK de Atenas en copa de la UEFA, "cayendo" después Patxi Salinas en un choque de la selección española ante Yugoslavia. Esta bajas pesaron demasiado en el equipo, que no dio casi pie con bola en la primera parte de la temporada. En la parte positiva, la eliminación del AEK de Atenas (2-0 en San Mamés y 1-0 en Salónica) y en la negativa, el "mazazo" de Turín. Doce años después de aquella final Europea, el Athletic volvía a visitar a la Juve. El partido no fue, ni mucho menos, normal. El día anterior al choque, Howard Kendall, con nulo sentido de la oportunidad, anunció su marcha al Newcastle inglés, y, pese a que Aurtenetxe le convenció para que se quedara, la sorpresa fue tal que se encajo un 5-1 apenas enmendado por un 3-2 en San Mamés. En la liga hubo de esperarse a la recuperación de los lesionados y la revelación fue tardía: la temporada 1988-89 acabó en el séptimo puesto, a uno de la UEFA, y eliminados de la copa.
Kendall, pedía refuerzos y se le dieron: el osasunista Patxi Rípodas y los donostiarras Iturrino y Loren. Su fichaje propicio además, un período de enfrentamientos con la Real, cerrado hace muy poco: el Athletic aprovechó la cláusula de rescisión de Loren y pagó 300 millones por él, pese a que la Real no quería venderlo, acuciado por las bajas de Bakero, Beguiristain, López Rekarte, Arkonada, Zamora...
UNA CAMPAÑA PARA OLVIDAR
Con todos ellos, Howard Kendall se mostró confiado en una gran campaña, pero incomprensiblemente, fue la peor de los últimos años. Con el Athletic en los puestos de cola, tras perder en el Bernabéu, Kendall era cesado y sustituido por Txetxu Rojo. Las lesiones de temporadas anteriores hicieron que la juventud desembarcara demasiado pronto y, en muchos partido, se juega con miedo - de hecho, se hacía mejor fuera que en San Mamés - y además, el aspecto ofensivo era lamentable - Loren y Ugalde marcaron seis goles cada uno para un total de 37 -. En esas condiciones, y en el 13º puesto final en la liga 89-90, Aurtenetxe abandona y le sustituye en la presidencia José Julián Lertxundi, que trae de la mano a Javier Clemente.
CLEMENTE, EPOCA DOS
Pero el técnico no llegó a acabar la temporada en San Mamés. EL Athletic terminó la campaña 90-91 de nuevo fuera de Europa y el mal juegos seguía sin solución. Un hombre de la casa, Iñaki Sáez, intentaba que San Mamés volviera a ser un baluarte, pero su labor como entrenador del primer equipo tampoco tuvo continuidad. Llega a empezar la campaña 1991-92, pero tampoco la acaba. Se rondaron de nuevo los puestos de descenso y fue Txutxi Aranguren quien salva la categoría.